Ilona Staller no es muy bonita – no por lo menos para mi gusto (Moana Pozzi, una de sus compañeras, me parecía más ganadora en este aspecto) – pero sin duda su estrellato tan dominado y reconocido se dio a que le dio una interpretación (No solo física) del sexo y del erotismo. Una de las cosas de las que se olvidan las estrellas pornográfica hoy en día es, por ejemplo, el poder de erotizar más que el de exagerar el orgasmo en el acto sexual. ¿Cuántos de ustedes no se han reído de la sobre orgasmasión de algunos actores? Por supuesto, hoy en día sigue excitando, pero Ilona, más conocida como Cicciolina trato de llevar, incluso créanlo o no, su interpretación del orgasmo hasta la significación de lo político. Tal vez algunos no lo sepan, pero ella creo en el senado italiano un tal “Partido del amor”, la cual no llevo a un sexito ni credibilidad dado a su fama de estrella porno. Aunque sinceramente, en un mundo occidentalizado y mucho más tan hipócrita como la Roma Católica, ¿Cómo tomar en serio una propuesta tan “cursi”?
Pero acá es en donde llegamos. No es que Ilona sea la única estrella pornográfica que haya sido reconocida en otros sectores, pero lo interesante es como ese mismo deber de “el placer” que tanto trata de subrayar sus películas – pornográficas o no -, ha sido ya un objetivo claro de vida y un objetivo profesional. Aunque hoy en día sigue causando calentura mostrando las tetas en varias apariciones publicas, pretencioso o no, la idea del sexo como sujeto político y social es algo novedoso que no debe desprenderse.
En principio como modelo, su trabajo como exponente erótico cae en una época muy precisa, en la que la pornografía exclusiva del cine o de los magazines en esos días tomo una popularidad altísima y un propuesta económica muy productiva en aquellos que se dieron cuenta que lo explicito era la nueva moda a seguir – y la que vemos hoy en día en las pagina de Internet que venden ahora sus películas por escenas o de “solos” exclusivos (Nada de esto tiene que ver con cine, sin embargo) que se asemejan a la idea de los “peep shows” de los 70s-. Su carrera se desarrollo por Ricardo Shcicchi quien dirigió la mayoría de películas pornográficas de la década de los 80s, pero antes de eso, apareció en muchas de las películas eróticas de los 70s dirigida por el gran explotador Bruno Mattei (¿Ya se vieron Hell of the Living Dead?).
Muchos mitos han aparecido alrededor de la imagen de la Cicciolina y sus extravagancias sexuales, tales como la supuesta escena en la que ella practicaba sexo oral a un caballo. No me he visto todas las películas de linea pornográfica pero, de entrevistas y revisiones propias, o son dobles o simples difamaciones. No, claramente por justificar, sino porque sencillamente esto es inexistente – aclarando de una vez que esta moda de la zoofilia era muy común en la pornografía europea de la época y que otras actrices, que no nos interesan, eran más ávidas en esas practicas -. Pero tal vez sus películas eróticas sean las que más advierten esa trasgresión ideológica que su pornografía.
Ilona ha aparecido con personajes que reconocemos del exploitation italiano, incluyendo a Laura Gemser (Si me leen no debo poner ejemplo porque ya deben saber quien es) Stefania Casini (Suspiria), Ivan Rassimov (El Último Mundo de los Caníbales), Eleonora Giorgi (Inferno), Olga Karlatos (Zombie). Y, para descubrirla en un ambiente previo al porno (y muy importante para los amantes de la explotación y del cine de serie B), Ilona trabajo en la película de Lucio Fulci, Drácula en Brianza (1975), bailando música disco en John Travolto: da un insolito destino ( 1979), en el giallo Cinco Mujeres para el asesino (1974) y en su propio homenaje Cicciolina Amore Mio (1979) de Bruno Mattei, en donde expone toda su personalidad como figura popular a través de una ridícula y cursi pero divertida historia. Sus compañeros de trabajo más comunes se encontraban entre la ya mencionada Moana, Roberto Malone, John Holmes, Kieran Kanter (Buio Omega), la transexual Ajita Wilson (Cualquier sexploitation de Joe D´Amato), Amber Lynn, Karin Schubert (Emanuelle alrededor del mundo) y el delicioso mito que es Rocco Sifreddi (El cual me encanta y hablaremos de su trabajo con D´Amato en otro momento).
Ella, para terminar, tiene una divertida fonografia en donde expone toda su personalidad en sus canciones, incluyendo una composición del mismo Ennio Morricone en Cavallina Cavallo para el filme Dedicato al Mare Egeo y canciones muy populares en su país como Moscolo Rosso (Un homenaje cantado al “pazzo-pene”), “Labbra” y “Pi`su sempre più su” que canta como números musicales (¿?) en la obra de Mattei ya mencionada. Solo dirigiendo una vez a Moana Pozzi en Diva Futura, Cicciolina se ha convertido en un extravagante icono que, inevitablemente, recupera una buena pieza del cine de explotación de la Italia erótica de los años 70s.
Filmografia reseñada
Cicciolina Number One (1986)
Pero acá es en donde llegamos. No es que Ilona sea la única estrella pornográfica que haya sido reconocida en otros sectores, pero lo interesante es como ese mismo deber de “el placer” que tanto trata de subrayar sus películas – pornográficas o no -, ha sido ya un objetivo claro de vida y un objetivo profesional. Aunque hoy en día sigue causando calentura mostrando las tetas en varias apariciones publicas, pretencioso o no, la idea del sexo como sujeto político y social es algo novedoso que no debe desprenderse.
En principio como modelo, su trabajo como exponente erótico cae en una época muy precisa, en la que la pornografía exclusiva del cine o de los magazines en esos días tomo una popularidad altísima y un propuesta económica muy productiva en aquellos que se dieron cuenta que lo explicito era la nueva moda a seguir – y la que vemos hoy en día en las pagina de Internet que venden ahora sus películas por escenas o de “solos” exclusivos (Nada de esto tiene que ver con cine, sin embargo) que se asemejan a la idea de los “peep shows” de los 70s-. Su carrera se desarrollo por Ricardo Shcicchi quien dirigió la mayoría de películas pornográficas de la década de los 80s, pero antes de eso, apareció en muchas de las películas eróticas de los 70s dirigida por el gran explotador Bruno Mattei (¿Ya se vieron Hell of the Living Dead?).
Muchos mitos han aparecido alrededor de la imagen de la Cicciolina y sus extravagancias sexuales, tales como la supuesta escena en la que ella practicaba sexo oral a un caballo. No me he visto todas las películas de linea pornográfica pero, de entrevistas y revisiones propias, o son dobles o simples difamaciones. No, claramente por justificar, sino porque sencillamente esto es inexistente – aclarando de una vez que esta moda de la zoofilia era muy común en la pornografía europea de la época y que otras actrices, que no nos interesan, eran más ávidas en esas practicas -. Pero tal vez sus películas eróticas sean las que más advierten esa trasgresión ideológica que su pornografía.
Ilona ha aparecido con personajes que reconocemos del exploitation italiano, incluyendo a Laura Gemser (Si me leen no debo poner ejemplo porque ya deben saber quien es) Stefania Casini (Suspiria), Ivan Rassimov (El Último Mundo de los Caníbales), Eleonora Giorgi (Inferno), Olga Karlatos (Zombie). Y, para descubrirla en un ambiente previo al porno (y muy importante para los amantes de la explotación y del cine de serie B), Ilona trabajo en la película de Lucio Fulci, Drácula en Brianza (1975), bailando música disco en John Travolto: da un insolito destino ( 1979), en el giallo Cinco Mujeres para el asesino (1974) y en su propio homenaje Cicciolina Amore Mio (1979) de Bruno Mattei, en donde expone toda su personalidad como figura popular a través de una ridícula y cursi pero divertida historia. Sus compañeros de trabajo más comunes se encontraban entre la ya mencionada Moana, Roberto Malone, John Holmes, Kieran Kanter (Buio Omega), la transexual Ajita Wilson (Cualquier sexploitation de Joe D´Amato), Amber Lynn, Karin Schubert (Emanuelle alrededor del mundo) y el delicioso mito que es Rocco Sifreddi (El cual me encanta y hablaremos de su trabajo con D´Amato en otro momento).
Ella, para terminar, tiene una divertida fonografia en donde expone toda su personalidad en sus canciones, incluyendo una composición del mismo Ennio Morricone en Cavallina Cavallo para el filme Dedicato al Mare Egeo y canciones muy populares en su país como Moscolo Rosso (Un homenaje cantado al “pazzo-pene”), “Labbra” y “Pi`su sempre più su” que canta como números musicales (¿?) en la obra de Mattei ya mencionada. Solo dirigiendo una vez a Moana Pozzi en Diva Futura, Cicciolina se ha convertido en un extravagante icono que, inevitablemente, recupera una buena pieza del cine de explotación de la Italia erótica de los años 70s.
Filmografia reseñada
Cicciolina Number One (1986)


3 comentarios:
Un momento que soy lento... La Cicciolina estuvo en Suspiria?
MINDBLOWN!!!
Jaja eso hubiera sido gracioso. No, aclaro ... Las películas entre parentesis de los actores que mencione los pongo para referenciar películas más populares.
Stefania Casini trabajo con Cicciolina en la bella película Japonesa-italiana "Dedicado al Mar Egeo". Casini es una figura que deberia ser muy reconocida para el genero, quien aparece tambien en pelícuals como "Sangre para Dracula" de Paul Morrisey, "Bad" tambien producida por Andy Warhol y el épico de Bertolucci "Novecento" en la que la vemos como una prostituta que trabaja para DeNiro y Depardieu.
hola Django, recien acabo de leer esta nota y debo decir que esta muy interesante nota de la "ciccio",
salu2
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