
Dirigida por
Joe Dante
Escrita por
Michael Finell
Reparto
Zach Galligan
Phoebe Cates
Dick Miller
Christopher Lee
Robert Prosky
Haviland Morris
Paul Bartel
Leonard Maltin
Bugs Bunny - El Pato Lucas
USA – Technicolor
106 Minutos
Gremlins 2: The New Batch es, por decirlo ligeramente en una película no tan ligera, una extensión más divertida de la película original, a la cual debo mencionar le he tenido un grato cariño toda la vida. Y es gracioso. La película es absurdamente estruendosa, exagerada y excesiva. Lo excesivo, y más con el cine de hoy en dái, es peligroso, pero cuando lo excesivo se vuelve algo consciente y esta perfectamente encajado con las intenciones que no son implantadas incluso hasta dictadas por el Pato Lucas, y sigue su juego sin dejar de ser desleal ni un minuto, entonces tenemos un espectáculo divertido que no queremos que termine. El ritmo esta bien, las bromas son una delicia para lo fanáticos y Gizmo vuelve a salvar la noche. ¿Qué podría estar mal?
Muchas cosas, supongo, para el espectador abochornado que no acepte el juego… y mucho menos si los Gremlins le caen pesados. Pero cual es la cosa. Los Gremlins son malvados, despreocupados, aún más que descarados. Cualquier hombre o mujer sensible a ver ratas en el balde de los caramelos se sentiría destrozada y humillada. ¡Que de malas! Los Gremlins estarían más que complacidos con sus gritos. Y más si humillan a Christopher Lee, Paul Bartel o a Leonard Maltin juntos. Los Gremlins se burlan de ellos mismos y Joe Dante, su director, también.
Es bueno que, de todos modos, la figura del monstruo no se haya sobre-explotado creando más películas. Aunque, sinceramente, hubiera querido una revancha más en las calles de Nueva York. Y sin embargo, la película es más entretenida ahora que nunca, no desplaza a la original porque va y llega a otro camino y lo hace con éxito. El espejo que se burla del otro espejo con verdadera astucia, gana la pelea, y lo peor es que salimos ganando porque no nos ganamos ningún rasguño, no como el pobre Dick Miller que aún viejo sigue defendiendo a su patria.
Muchas cosas, supongo, para el espectador abochornado que no acepte el juego… y mucho menos si los Gremlins le caen pesados. Pero cual es la cosa. Los Gremlins son malvados, despreocupados, aún más que descarados. Cualquier hombre o mujer sensible a ver ratas en el balde de los caramelos se sentiría destrozada y humillada. ¡Que de malas! Los Gremlins estarían más que complacidos con sus gritos. Y más si humillan a Christopher Lee, Paul Bartel o a Leonard Maltin juntos. Los Gremlins se burlan de ellos mismos y Joe Dante, su director, también.
Es bueno que, de todos modos, la figura del monstruo no se haya sobre-explotado creando más películas. Aunque, sinceramente, hubiera querido una revancha más en las calles de Nueva York. Y sin embargo, la película es más entretenida ahora que nunca, no desplaza a la original porque va y llega a otro camino y lo hace con éxito. El espejo que se burla del otro espejo con verdadera astucia, gana la pelea, y lo peor es que salimos ganando porque no nos ganamos ningún rasguño, no como el pobre Dick Miller que aún viejo sigue defendiendo a su patria.
1 comentarios:
No entiendo a que persona no le pueden gustar los Gremlins (eran mis películas favoritas en mi niñez), y si las pasaban cien veces por tv, cine veces me las veía.
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